UNLIMITED READINGS / Orlando Luis Pardo Lazo

HOWLABANA (Allen Ginsberg howls back in La Habana)

Orlando Luis Pardo Lazo

[Performed in La Madriguera (Finca de Los Molinos), at 9 PM in Friday 18 September 2009, as a part of the poetry reading of Mundo Beatnik/Hippie.]

I saw the best minds of my generation destroyed by madness, starving hysterical naked, dragging themselves through the negro streets at dawn looking for an angry fix, angelhead hipsters burning for the ancient heavenly connection to the starry dynamo in the machinery of night, who poverty and tatters and hollow-eyed and high sat up smoking in the supernatural darkness of coldwater flats floating across the tops of cities contemplating jazz.

He visto las mejores mentes y mierdas de mi generación destruidas por la locura y el lujo de la lujuria, tipos destituidos de un plumazo hipócrita del poder o tatuados para siempre por la pobreza política. Clamando por jama en una internet intervenida, escuadrones de una paz sepulcral que en silencio orgulloso son entrevistados por la policía o con un punzonazo de barrio pobre al Habanecer. Poetas patéticos que se achicharraron las venas con bulbos de agua bendita, intentando en vano reconectarse demoníacamente con la droga patriótica de dios mientras escuchaban un jazz jodido en la escala monocromática del Revolución.

Who bared their brains to Heaven under El and saw Mohammedan angels staggering on tenement roofs illuminated, who passed through universities with radiant cool eyes hallucinating Arkansas and Blake-like tragedy among the scholars of war, who were expelled from the academies for crazy & publishing obscene odes on the windows of the skull, who cowered in unshaven rooms in underwear, burning their money in wastebaskets and listening to the Terror through the wall, who got busted in their publics beards returning through Laredo with a belt of marijuana for New York.

Universitarios de ideas geniales y ortografía de escuela primaria Nguyen van Troi, fetos paternalizados que se escondieron en los evangelios o se atoraron con la Torah o en una aleya ilegible de un comunismo de Corán, alucinando en un manantial muerto de Matanzas o en una finca cannabis de Baracoa, apendejados en calzoncillos en un baño albañal de tren interprovincial, quemando billetes fotocopiados y, la oreja que no se cortaron, pegada a las paredes para espiar al vecino que los espía al otro lado del telón de azúcar o la muralla del deber, chicos de bien, dejados al margen del Estado (cuando no demasiado reclutados por el Estado), guerreros de chupachups y play-station y móviles de Motorola, expulsados como un esputo de la Facultad de Filología por publicar la parodia obscena de una enseña nacional que se les ensañó: fuera la bandera bucólica del aburrido Byrne o el trapo de trapear del promiscuo Poveda.

Who ate fire in paint hotels or drank turpentine in Paradise Alley, death, or purgatoried their torsos night after night with dreams, with drugs, with walking nightmares, alcohol and cock and endless balls all drained of brilliance in the drear light of Zoo, who talked continuously seventy hours from park to pad to bar to Bellevue to museum to the Brooklyn Bridge, a lost battalion of platonic conversationalists jumping down the stoops off fire escapes off windowsills off Empire State out the moon, yacketayakking screaming vomiting whispering facts and memories and anecdotes and eyeball kicks and shocks of hospitals and jails and wars, whole intellects disgorged in total recall for seven days and nights with brilliant eyes, meat for the Synagogue cast on the pavement, who vanished into nowhere Zen New Jersey leaving a trail of ambiguous picture postcards of Atlantic City Hall.

Comiendo cal o bebiendo aguarrás en cucarachentos hoteles de buena muerte, sus torsos de pájaros intelectuales de noche en derroche con sueños de semen y sabiduría, pesadillas de pingas, pastillas de vieja para roncar en el purgatorio social, temblando bajo los relámpagos de la noche migratoria caribe, caníbales en balsa que son castrados por los traficantes cubanoamericanos de Cancún, iluminándose con la ilusión de recobrar un tiempo perversamente perdido, hirviendo la flor de la campana en las vaquerías de hongos y los cementerios donde se cocinó y calcinó el hombre nuevo, borrachos de té en las azoteas, dando sermones anticuados de 70 horas sobre la transición de los semáforos digitales que sustituyeron a los analógicos, sudando su brillantez en un parqueo sin parquímetro o en parques zoológicos de tan fauna fósil como fiel, comando de conversacionalistas comemierdas (del museo al manicomio, siempre sin escaleras de incendio por donde escapar), vomitando sus anécdotas de policlínicos y calabozos y cines republicanos convertidos en dojos de wushu o zazen y sinagogas tan útiles como una visa para fugar a Israel.

Who wandered around and around at midnight in the railroad yard wondering where to go, and went, leaving no broken hearts, who lit cigarettes in boxcars boxcars boxcars racketing through snow toward lonesome farms in grandfather night, who studied Plotinus Poe St. John of the Cross telepathy and bop kaballa because the cosmos instinctively vibrated at their feet in Kansas, who thought they were only mad when Baltimore gleamed in supernatural ecstacy, who lounged hungry and lonesome through Houston seeking jazz or sex or soup, who reappeared in the West Coast investigating the F.B.I. in beards and shorts with big pacifist eyes sexy in their dark skin passing out incomprehensible leaflets.

Vagando entre las líneas férreas nacionalizadas. Fumando cigarros en CUC que aún paga aquel abuelo que fue viceministro de Comercio Interior, rompiendo culos pero no corazones, mirando sin montar una caravana de limosinas Mercedes por el malecón, cogiendo botellas hasta Satán Clara para ponerle un ramito raquítico de nomeolvides al Ché y travestirse en el mejunje de una orgía institucional, leyendo después a Plotino y a Poe y a San Juan y Sor Juana Inés de la Cruz antes de que el G-2 les decomise los libros, con sus barbas y sayas y gafitas y enormes ojos pacifistas al otro lado del vidrio de la patrulla, escribiendo y distribuyendo gratis sus incomprensibles panfletos sobre la poesía performativa y el perdón universal.

Who burned cigarette holes in their arms protesting the narcotic tobacco haze of Capitalism, who distributed Supercommunist pamphlets in Union Square weeping and undressing while the sirens of Los Alamos wailed them down, and wailed down Wall, and the Staten Island ferry also wailed, who broke down crying in white gymnasiums naked and trembling before the machinery of other skeletons, who bit detectives in the neck and shrieked with delight in policecars for committing no crime but their own wild cooking pederasty intoxication, who howled on their knees in the subway and were dragged off the roof waving genitals and manuscripts, who let themselves be fucked in the ass by saintly motorcyclists, and screamed with joy, who blew and were blown by those human seraphim, the sailors, caresses of Atlantic and Caribbean love.

Mamando y dejando mamar las morrongas de los marinos, a falta de marines, aullando en el metro de la Habana que iban a cavar como una trampa o trinchera en los sótanos de la Plaza de la Revolución. Despavoridos en la noche de las tijeras largas en la heladería Coppelia, donde pedir dos bolas de fresa, imperfectas como testículos, era entonces sinónimo de un acta de advertencia predelincuencial. Tirándose de cabeza de los pasillos aéreos de las becas sin conseguir con ese escándalo ser más ingrávidos, pesar un poco menos, flotar un poco más en la espuma socialipsista de los días, falaces y sin logar ser ni tampoco dejar de ser, como en las consignas de concreto, 100% felices aquí.
Who wept at the romance of the streets with their pushcarts full of onions and bad music, who sat in boxes breathing in the darkness under the bridge, who coughed on the sixth floor of Harlem crowned with flame under the tubercular sky surrounded by orange crates of theology, who scribbled all night rocking and rolling over lofty incantations who cooked rotten animals lung heart feet tail borsht & tortillas dreaming of the pure vegetable kingdom, who threw their watches off the roof to cast their ballot for Eternity outside of Time, who cut their wrists three time successively unsuccessfully, who were burned alive in their innocent flannel suits on Madison Avenue who jumped off the Brooklyn Bridge this actually happened and walked away unknown and forgotten into the ghostly daze of Chinatown soup alleyways.

Criaturas nocturnas parametradas bajo el demasiado y desasido sol tropical, poniendo cuñitos en una oficoda o biblioteca de municipio, empujando un carromato de bisuterías minoristas del MINIT o barriendo en el cementerio el más reciente y rebosante panteón militar del MININT, tosiendo bajo los cielos tuberculosos de los setenta, con penicilina inyectada gratis para paliar las gonorreas del proletariado, declarándose vegetarianos en los ochenta después de leer un largo artículo al respecto en Sputnik. Pioneros de la perestroika y giles de la glasnot, les salió el tiro por el ojo de la culata y volvieron a cortarse incesantemente y sin éxito las venas abiertas de América en la tina, antes de saltar del Puente de Bacunayagua dejando sobre el asfalto cincuentenario los once números del apocalipsis de sus carnets de identidad.

Who drove crosscountry seventytwo hours to find out if I had a vision or you had a vision or he had a vision to find out Eternity, who fell on their knees in hopeless cathedrals praying for each other’s salvation and light and breasts, until the soul illuminated its hair for a second, who retired to Mexico to cultivate a habit, who demanded sanity trials accusing the radio of hypnotism & were left with their insanity & their hands & a hung jury, with shaven heads and harlequin speech of suicide, demanding instantaneous lobotomy, and who were given instead the concrete void of insulin metrasol electricity hydrotherapy psycotherapy occupational therapy pingpong & amnesia, bickering with the echoes of the soul, bodies turned to stone as heavy as the moon, with mother finally ******, and the last fantastic book flung out of the tenement window, and the last door closed at 4 AM and the last telephone slammed at the wall in reply and the last furnished room emptied down to the last piece of mental furniture.

Manejando en las Ocho Vías que son el esófago entubado de este país, sólo para acceder a alguna visión celestial menos materialista, arrodillados en catedrales de la Colonia sin obtener la misericordia de la verdad, una generación de gente genial que a los veinte años ya se sentía geriátrica, arañando la tabla de surf de la salvación en la evasión ya que la invasión les parece demasiado ajetreo para su inercia en fase terminal. Acompañados por sus madres ancianas hasta Mazorra, ellos mismos diagnosticándose la paranoia que termina en paraplejia, con las cabezas afeitadas como bufones votando unánimemente para momificar una constitución que nunca leyeron (o leyeron y olvidaron como una nana infantil) locos por una lobotomía que les acorte el camino al Nirvana, aunque en lugar de esta técnica sólo recibieron hidroterapia, psicoterapia, terapia ocupacional, golpe de insulina, metrasol, electricidad, noticieros y beisbol (la amnesia es la mejor anestesia).

Rejected yet confessing out the soul to conform to the rhythm of thought in his naked and endless head, the madman bum and angel beat in Time, unknown, yet putting down here what might be left to say in time come after death, and blew the suffering of America’s naked mind for love into an eli eli lamma sabacthani saxophone cry that shivered the cities down to the last radio with the absolute heart of the poem of life butchered out of their own bodies good to eat a thousand years.

Rechazados y reciclados por el alma con Alzheimer de su noción de nación, marcando los teléfonos y mails y SMS del último emigrado como los del último milagro, tecleando palabras en clave para internarse en la intriga de internet, rasgando las cuerdas sin cuerda de una guitarra sin garganta, filmando videos porno amateur para matar o mutar el justo destiempo humano que les tocó, recordando acordes de piano con los dedos de los pies, hasta soplar un eli eli lamma sabacthani en el saxofón de sus sexos, sobre el paisaje lunar de una ciudad clínicamente cínica que aún se preocupa por ellos como el carnicero cuida de sus cuchillos.

What sphinx of cement and aluminum bashed open their skulls and ate up their brains and imagination? Moloch! Solitude! Filth! Ashcans and unobtainable dollars! Children screaming under the stairways! Boys sobbing in armies! Old men weeping in the parks!

¿Qué esfinge de fibrocemento y bagazo de caña les habrá abierto sus cráneos y les comió los cerebros y la falta de imaginación? ¡Martirologio y elogio de Martí! ¡Suciedad de sociedad! ¡Ceniceros inciviles y dólares de fantasía heroica! ¡Bebés berreando bajo las escaleras de escuela! ¡Muchachos muriendo en los ejercicios de ejército! ¡Ancianos aburridos en los parques del poder!

I’m with you in Rockland where we are great writers on the same dreadful typewriter.

Estoy con ustedes en La Habana: somos todos grandes estertores de escritores sobre el mismo tétrico teclado.

I’m with you in Rockland where you will split the heavens of Long Island.

Estoy con ustedes en La Habana: donde se raja del velo vil de una larga isla.

The world is holy! The soul is holy! The skin is holy! The nose is holy! The tongue and cock and hand and asshole is holy!

¡El mundo inmundo es sagrado! ¡El arma del alma es sagrada! ¡La piel de la pinga es sagrada! ¡La nariz y las nalgas son sagradas! ¡La lengua y el lenguaje y nuestras manos y maneras son sagradas!

Everything is holy! Everybody’s holy! Everywhere is holy! Ever day is in eternity! Everyman’s an angel!

¡Todo es sagrado! ¡Todos son sagrados! ¡En todas partes lo sagrado! ¡Cada día está en la eternidad! ¡Y cada humano es un ángel!

Holy the supernatural extra brilliant intelligent kindness of the soul!

¡Como sagrada ha de ser la superbrillante y sobrenatural bondad inteligente del alma!

January 3 2011